
Mañana es el Día Internacional contra la Violencia de Género", por eso desde hoy vamos a publicar post sobre las niñas y las mujeres golpeadas, física o espiritualemte, no solo en la familia sino tambien fuera de ella, mujeres niñas o adultas que no tienen rostro ni voz y son ultrajadasy golpeadas por la sociedad , país o cultura que las relega y las margina, todo el tiempo, alguno de los post ya han sido publicados pero el tema nos lleva a volvelos a hacer publicos.
ES UNA MÁS, DE MILLONES DE DESAPARICIONES DE JOVENES QUE HAY EN TODO EL MUNDO, PERO ES UNA DE LOS ROSTROS OLVIDADOS QUE HOY QUIERO RECORDAR.
Nadie puede hacerse cargo de llevar el Mundo a sus espaldas.
Y sin embargo, todos llevamos la historia de este Mundo sobre las nuestras.
Una historia donde lo magnífico y lo horroroso conviven en armonía y en promiscuidad, como amantes apasionados y como perros rabiosos.
Y el asombro, esa capacidad que siempre agoniza y siempre revive, habita en cada momento, en cada instante, en cada suspiro de nuestra soledad y de nuestro desvalimiento.
Esa familia sentada en la centenaria ceremonia de comer juntos en derredor de una mesa real o imaginaria, carga sobre sí esa historia y ese asombro.
Y es posible (¿porqué no?) que en esa mesa esté una niña o una joven, sujetos históricos del maltrato más atroz entre todas las atrocidades de la historia humana y destinatarias de los más bellos cantares que los humanos han sabido construir.
En esa mesa, esas niñas y esas jóvenes, bellas tal vez, inocentes o plenas y una familia que las ve, que sonríe ante sus miradas.
Simple historia de la simpleza.
Y un día ya no están en la centenaria ceremonia porque ellas solas, mujeres jóvenes y niñas, deben cargar con la historia y dejar ante nosotros la estela del estúpido asombro,de la bellaquería de la complicidad por el no compromiso, de la cretinada sin nombre que oscurece el cielo y apaga, extingue, la palabra dignidad.
Ellas son desaparecidas para ser comerciadas como carne, para ser sumergidas en el infinito espanto de la esclavitud sexual, en la traición más grande de los humanos a sí mismos, transformando al sexo, esa fiesta de sentido para el corazón y el alma, en un ritual ominoso e inmundo en donde ellas, niñas y jóvenes han sido suprimidas de la vida, han sido descuartizadas de sí mismas, han sido entregadas a cuerpos sudorosos y mugrientos de vergüenza, obligadas a renunciar a ser.
Más de 500 faltan en la Argentina, desaparecidas en “democracia”. Callan jueces, policías, ciudadanos comunes, defensores de derechos humanos, partidos políticos, vecinos, funcionarios. Callan los miserables que se regodean en los prostíbulos con el dolor ajeno y lejano de esas mujeres y niñas.
Callan y muchos son cómplices. ¿Y vos?
Porque faltan más de 500 de ellas. Y sus gritos silenciosos entre jadeos animales de sujetos sin nombre, sólo son eco para el asombro de lo que no se puede aceptar, de lo que lastima las manos de apretarlas y quiebra los ojos de tanto llorar.
Más de 500 chicas desaparecidas en la Argentina para ser comercializadas como si fuesen muebles, piedras, cosas, para ser revisadas como los dientes de un caballo para ver si son aptas... ¿Otra mancha más para el infinito del Horror de la historia?
Ella es una de esas chicas, Marita Veron.
Falta de su casa hace 7 años...

18 Noviembre 2009
Les envio unos articulos sobre el tráfico de personas, trata de mujeres, venta de niños que de ello se deriva y que denuncia la periodista Sanjuana Martinez, Se trata de un tema impactante y poco difundido en la sociedad, por lo que les conmino a que lo reenvien para que la gente se entere,y sirva de DENUNCIA, Mexico es un pais que no tiene penalidad en la practica ni en la realidad en el tema, y el trafico de personas en Mexico es una fuente de ingresos tremenda, que se comercializan en el extranjero
saludos
lauranava@hotmail.com
Susana Trimarco: Por qué una "madre coraje" se disfraza de prostituta
Se ha disfrazado de prostituta y de madrota, se ha sumergido
en las redes clandestinas de la trata de mujeres para seguir
buscando a su hija Marita, raptada hace siete años en Tucumán,
Argentina, para obligarla a prostituirse. Desde entonces, Susana
Trimarco ha logrado rescatar en su país y en España a cientos
de jóvenes de distintas nacionalidades que fueron víctimas
de secuestro y explotación sexual. Ha creado refugios, ha
establecido fundaciones, ha logrado que se encarcele a varios
tratantes de blancas e incluso ha conseguido que se enjuicie a un
juez corrupto. Por esta cruenta batalla en busca de su hija es que
el Departamento de Estado de Estados Unidos le ha dado
un reconocimiento que no suele ser para latinoamericanas: el de
Mujer de Coraje. Pero sobre Marita, apenas indicios ha obtenido.

Por Sanjuana Martínez
|Revista EMEEQUIS | 17 de noviembre de 2009
Miami, Florida.- La vida de Susana Trimarco cambió
radicalmente el 3 de abril de 2002, cuando secuestraron
a su hija Marita Verón, de 23 años, a plena luz del
día en San Miguel de Tucumán, Argentina. Todo lo
que había construido se derrumbó en ese momento
y empezó una cruzada: la lucha contra la trata de
mujeres con fines de explotación sexual.
Dice no tener miedo "ni al diablo" en su batalla.
Ha sido capaz de disfrazarse de prostituta o proxeneta
para recorrer los burdeles de Argentina y España, en
donde ha rescatado a cientos de jóvenes de distintas
nacionalidades víctimas de trata.
Hace dos años creó la Fundación María de los
Ángeles, por la Lucha contra la Trata de Personas,
que ofrece asistencia social, psicológica y jurídica a
las jóvenes rescatadas. El año pasado fundó la Casa
Refugio Tucumán, un albergue temporal para las
muchachas que aún no se sienten preparadas para
volver a sus hogares.
Esta "madre coraje" viaja ahora ofreciendo su
testimonio y cursos de capacitación a policías, funcionarios
o autoridades judiciales, sobre el segundo
negocio ilícito más lucrativo en el mundo, después
del tráfico de drogas. Anualmente las redes de trata
de personas obtienen 32 mil millones de dólares, 85
por ciento proviene de la explotación sexual. Cada
año, se registran 6 millones de víctimas de trata, de
las cuales 90 por ciento son mujeres o niñas.
"A partir del primer día que empecé a buscar a mi
hija fui rescatando víctimas -dice Susana Trimarco
en entrevista con emeequis-. Y esas víctimas me
fueron dando información sobre ella. Ahora hay 13
procesados y 11 más en espera de juicio por haber
secuestrado a Marita".
No ha sido fácil. Susana vive amenazada de
muerte por las mafias del tráfico de personas que
operan en Argentina y otros países. Se ha visto obligada
a aceptar protección policial para proteger a
Micaela, su nieta de 10 años -hija de Marita-, y ha
asumido el riesgo que implica denunciar públicamente
la connivencia entre los traficantes de mujeres
y políticos, policías o funcionarios judiciales.
"Cuando los delincuentes que están siendo juzgados
me ven, salen corriendo. Me tienen miedo
porque les digo sus verdades y les hago pasar vergüenza.
Les grito: ‘¡Devuélveme a mi hija! ¡Basura!
¡Cobarde!' ".
Susana decidió no esperar a que las autoridades
hicieran su trabajo y emprendió personalmente sus
propias investigaciones el mismo día de la desaparición:
"En la comisaría no nos quisieron tomar la
denuncia porque decían que había que esperar 72
horas. Iniciamos nuestra propia búsqueda y al tercer
día me llamaron diciendo que mi hija había sido
secuestrada por tres tipos en un coche. A partir de
entonces, comenzamos a salir por la noche y una
mujer le dijo a mi marido que la habían secuestrado
para prostituirla. La vendieron en 2 mil pesos argentinos,
luego la llevaron de Tucumán a La Rioja, donde
la entregaron a cambio de droga; luego la llevaron
a Río Gallegos y después la trasladaron al norte de
Argentina. De allí, la ubicamos en España".
...
Susana ha caminado por las rutas de la trata que
operan en América del Sur buscando a su hija. Incluso
fue capaz de infiltrarse en la misma mafia haciéndose
pasar por proxeneta a fin de obtener información.
Infatigable, sigue disfrazándose con lentes y peluca,
para recorrer bares y burdeles en busca de víctimas
de trata y de pistas sobre Marita.
Recuerda a la primera muchacha que rescató en
un burdel. Se llama Andrea Darrosa y llevaba ocho
años secuestrada. El marido de Susana, que siempre
la acompaña en su búsqueda, se paró en medio del
lugar y gritó: "¡¿Hay alguien aquí contra su voluntad?!".
Después de un largo silencio, Andrea fue la
única que se animó a cruzar el salón y refugiarse
en sus brazos: "He rescatado muchas víctimas. Las
protegí, las cuidé, como imagino hacer con mi hija
cuando la encuentre".
Susana ha alimentado su búsqueda con las pistas
que va obteniendo de las jóvenes rescatadas. Andrea
Darrosa tenía 15 años cuando la secuestraron y vio a
Marita en distintos prostíbulos de Argentina: "En la
casa de Liliana Medina, dueña de varios prostíbulos,
porque yo la atendí cuando llegó y la hice pasar al
living. Ella me preguntó si yo tenía un hijo y me dijo:
‘Yo dejé un bebé con mi mamá'. Luego la vi dos veces
en el Candy, allí le tiñeron el pelo rubio y le pusieron
pupilentes azules".
El testimonio de Andrea fue revelador porque
vio a Marita platicando con Liliana y El Chenga Gómez,
proxeneta e hijo de la dueña de los prostíbulos.
Ambos son parte del grupo de 13 procesados por la
desaparición de Marita: "Cuando la vieja Liliana
estaba viendo la tele una noche, yo estaba con ella al
lado de su cama. Aparecieron los padres de Marita
y la vieja se mataba de risa y dijo: ‘Estos boludos la
andan buscando y ella está en España' ".
Susana recuerda el día en que secuestraron a su
hija: "Todo lo tenían preparado. Los traficantes estudiaron
sus movimientos. Una vecina, enfermera,
le dijo que fuera al hospital público a hacerse unos
exámenes ginecológicos, que no pagara. Después
descubrimos que ella fue la entregadora, la tratante;
que el médico peruano que la atendió era parte de la
red de tratantes, porque después desapareció".
Los traficantes eligen a mujeres guapas y Marita
lo era a sus 23 años.
A Susana no le gustaba el barrio donde vivía su
hija en unión libre con un joven y su bebé de un año.
Cuando la secuestraron, madre e hija preparaban un
proyecto de negocio de vino: "Íbamos a trasladar su
supermercado a un local que yo había acondicionado
en un barrio nuevo. Yo andaba tramitando lo necesario
para poner cabinas telefónicas en el nuevo local y ella
tenía que ir al hospital a hacerse los exámenes. Me
dijo: ‘Mamá, me demoro una hora y vuelvo' ".
Marita salió de su casa sin su bolso, sólo con cinco
pesos que le pidió para pagar un boleto: "Ella dejó en
el ropero su billetero con la plata. No se llevó nada.
Me pidió prestada una playera porque hacía calor y
unos tenis de cuero que le arreglé con parches del
mismo material".
| EMEEQUIS | 22 de enero de 2009
El detalle de los tenis fue trascendental. El testimonio
de una de las primeras víctimas rescatadas
describió la vestimenta de la hija de Susana: "Marita
llevaba un jeans. Tenía una camiseta turquesa y unos
tenis blancos con fucsia y morado que al costado
tenían unos parches. ¿Cómo iba a saber la chica ese
detalle? Nadie sabía lo de los tenis arreglados, sólo
Marita y yo. Allí nos dimos cuenta que decía la verdad".
Fátima Mansilla fue otra de las jóvenes rescatadas
y su testimonio llenó de esperanza a Susana:
"Yo dormí al lado de Marita, cuando se despertó se
sentó en la cama. Estaba como perdida. Le ponían
inyecciones para mantenerla dormida, dopada".
Otras víctimas rescatadas le comentaron también
que estuvieron con Marita, incluso Andrea Romero,
de Buenos Aires, le platicó a Susana que la obligaron
a tener un hijo: "Me dijeron que Marita no lo quería.
Uno de los tratantes la violó y la obligó a tener ese niño.
Ella le dijo a Andrea: ‘Este niño es hijo del asesino y
delincuente Chenga Gómez. No lo quiero' ".
Luego descubrió que el traficante tenía hijos con
varias de las cautivas, que a su hija la golpeaban mucho
porque no quería prostituirse,
que la obligaban a
drogarse para que se olvidara
de su familia. Andrea finalmente
le dijo a Susana antes
de despedirse: "Marita me
comentó: ‘Nunca me voy a
olvidar de mi familia. Amo a
mi hija y a mis padres' ".
...
Susana Trimarco ha hecho
historia con el caso de su hija
secuestrada por las redes
trasnacionales de trata. El proceso contra los traficantes
de Marita llegó a la Corte Suprema de Justicia
de Argentina, un país, como otros de América Latina,
donde no estaba tipificado específicamente ese delito:
"Antes, el Estado argentino no hablaba nada sobre
este delito. Fue hasta mayo de 2008 cuando la trata
de personas fue considerada un crimen".
La ley 26.364 de Sanción, Prevención y Asistencia
Integral a la Víctima de Trata de Personas fue aprobada
gracias a sus gestiones y testimonios: "En 2002
me trataban de loca, de mentirosa, me decían que
inventaba la historia. Me acusaban de ser prostituta,
al igual que mi hija. Son los mismos sinvergüenzas
los que te quieren degradar como personas para que
no sigas en tu lucha. Yo seguiré por mi hija".
Susana descubrió que tras el caso de su hija había
una inmensa maraña de corrupción policial y judicial
en connivencia con las redes de traficantes. Con la
ley en la mano, fue incentivando allanamientos en los
burdeles que previamente visitaba y donde descubría
a jóvenes secuestradas.
Un día halló un cuaderno escondido en un barril
con arena lleno de cifras sobre lo que producían las
chicas obligadas a prostituirse: cada una facturaba 12
mil pesos argentinos al mes. Sólo en ese prostíbulo
había 60 chicas. Allí fue cuando se dio cuenta de la
dimensión del problema. Logró 75 allanamientos, pero
todos fueron alertados a los dueños de los burdeles
por la misma policía y la autoridad judicial. Todos
estaban de acuerdo y cada uno de ellos se llevaba su
tajada en el negocio.
Y abrió la caja de Pandora: la causa de Marita involucra
a 426 tratantes identificados, el juez Moreno,
destituido por corrupción, y la exhibición de una
amplia red de complicidades: "Pero hay mucho por
hacer. Quiero evitar que a otras les pase lo que le pasó
a mi hija".
Bajo el lema "Ellos tratan, nosotros podemos" fue
estimulando la creación de unidades especializadas
de trata de personas en las policías de las provincias
argentinas de Catamarca, Córdoba, La Rioja, Salta y
Tucumán, entre otras. Empezó a dar talleres y cursos
a los policías para capacitarlos en dicho delito de manera
eficiente y para que la autoridad trate con más
respeto y contención a las víctimas: "Necesitamos
policías que sepan moverse rápido y colaborar con
otras policías".
Susana Trimarco ha recibido varios reconocimientos
en los últimos siete años. El Departamento
de Estado la nombró Mujer de Coraje por su labor y le
entrega donaciones económicas para su fundación,
a fin de que abra oficinas en otras provincias de Argentina.
La Organización de Estados Americanos le
otorgó una distinción especial por su lucha. La serie
de televisión argentina Vidas robadas está basada en
su vida y narra su periplo por las redes de trata y su
trabajo de rescate en los prostíbulos.
Su búsqueda continúa, esta vez en otros países
latinoamericanos y europeos en donde actualmente
sigue algunas pistas con la ayuda de Interpol y policías
como la española.
Susana Trimarco está segura de que algún día
encontrará a su hija. No le importa en qué condiciones
esté. Sabe perfectamente que la verá destruida como
persona, pero confía en que su esencia perdure: "Yo
sé cómo crié 23 años a mi hija. Ninguna mujer del
mundo merece ser secuestrada, drogada, golpeada
y privada de su libertad para obligarla a prostituirse.
Yo amo a mi hija y no puedo vivir sin ella".
Su nieta Micaela espera pacientemente, pero de
vez en cuando le pregunta desconcertada: "Abuela,
¿por qué encuentras a otras chicas y no puedes encontrar
a mi mamá?". ¶
Un día Susana halló un cuaderno escondido en
un barril con arena lleno de cifras sobre lo que
producían las chicas obligadas a prostituirse: cada
una facturaba 12 mil pesos argentinos al mes. Sólo
en ese prostíbulo había 60 chicas. Allí fue cuando
se dio cuenta de la dimensión del problema
En México, más de 500 mil víctimas de trata
Censura el Departamento de Estado el desdén
del gobierno mexicano ante la trata de personas
| EMEEQUIS |17 de noviembre de 2009
La impunidad cubre al tráfico de personas con fines de explotación
sexual, comercial y de trabajo forzado que se registra
en México, país de origen, tránsito y destino de más de 500
mil víctimas de trata.
El delito de trata es la captación, traslado, acogida o recepción
de personas con fines de explotación sexual o laboral.
En la trata se utiliza el uso de la fuerza, el rapto, el fraude y
el engaño o la coacción para captar a las víctimas a través de
pagos o beneficios.
A pesar de que en México operan 47 bandas de trata de
personas, nunca se ha dictado condena alguna por este delito.
En casi dos años de trabajo la Fiscalía Especial para los
Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas
-dirigida hasta el mes pasado por Guadalupe Morfín, quien
dimitió para postularse a la Comisión Nacional de Derechos
Humanos-, sólo ha iniciado 30 averiguaciones previas, de
las cuales tres han terminado en consignaciones y ninguna
en sentencia.
El informe Instrumento para el estudio de las condiciones
de la trata de personas en México 2009, elaborado por la
Asociación Americana de Abogados de la Iniciativa del Estado
de Derecho, revela la existencia de estos 47 grupos de
delincuencia organizada dedicados a la trata en el país, cuyos
líderes viven en México, Centroamérica y Estados Unidos.
De acuerdo con el documento, los traficantes de seres
humanos operan en el Distrito Federal, Baja California,
Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, Tlaxcala, Quintana
Roo, Tamaulipas y Jalisco. La cifra de víctimas se estima en
aproximadamente 500 mil personas.
Los vacíos legales, la corrupción de las corporaciones
policiacas y de inmigración, la falta de homologación de
las leyes en los estados de la República y la obstrucción a la
justicia, permiten el aumento de víctimas y la impunidad,
dice Gretchen Kuhner, consultora de la Barra de Abogados,
quien lamenta que el gobierno mexicano no haya asignado
un presupuesto específico para erradicar este delito.
En el primer Congreso Internacional sobre Migración,
Trata de Personas y Derechos Humanos, celebrado en Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas, el pasado 21 de octubre, los expertos
participantes de varios países coincidieron en que la trata
de personas es un negocio ilícito altamente redituable, sólo
superado por el tráfico de drogas.
El Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos
señaló en su Informe sobre la Trata de Personas 2009 que el
gobierno mexicano "no cumple completamente con los estándares
mínimos para eliminar la trata de personas". Criticó
la falta de sentencias por este delito y censuró la falta de
compromiso del Estado en torno a la atención de las víctimas:
"El gobierno no ha completado las renovaciones planeadas
del refugio para víctimas de trata, si bien continuó refiriendo
a las víctimas a organizaciones no gubernamentales para
recibir apoyo". En el informe, el Departamento de Estado
norteamericano pide al gobierno mexicano sentenciar a los
culpables de trata, "incluyendo a funcionarios cómplices",
y aumentar la capacitación a jueces y personal de procuración
de justicia, sobre todo funcionarios de migración y del
trabajo: "La falta de una respuesta más firme del gobierno
es preocupante, especialmente a la luz del gran número de
víctimas".
La Coalición de Florida contra el Tráfico Humano (Florida
Coalition Against Human Trafficking), fundada por Anna
Rodriguez, una antigua policía que desde hace 20 años se
dedica a la investigación de la trata, ha detectado que México
es uno de los grandes abastecedores de tráfico de personas
con destino a Estados Unidos: "Lo que tenemos que hacer de
este lado es parar la demanda; mientras la demanda exista
el delito crecerá".
En entrevista, afirma que el fenómeno reciente en el tráfico
de seres humanos desde México es la llegada de decenas
de niñas y adolescentes procedentes de Tlaxcala, que son
obligadas por sus maridos-proxenetas a prostituirse: "Son
niñas mexicanas que se casan a los 13 o 15 años con hombres
mayores que las embarazan y cuando tienen a su bebé lo
mandan con la familia de él y ellas son obligadas a prostituirse.
En este momento la mayoría de los casos que estamos viendo
en Florida son particularmente niñas y mujeres de Tlaxcala.
Sería bueno que el gobierno mexicano se pusiera investigar
la razón".
Según su experiencia, en el mercado sexual se encuentran
niñas y mujeres mexicanas o centroamericanas: "El tráfico
humano sigue en aumento. Mucho del comercio de seres
humanos se está haciendo a través de internet, incluso hay
niños en subasta. La última subasta que encontramos fue
de una niña de 14 años de Medellín, Colombia, y a los 15 días
el precio ya alcanzaba los 7 mil 500 dólares".
Señala que en la trata se incluye el tráfico de niños y niñas,
y que es fácil que los bebés alcancen cifras de entre 100 o 150
mil dólares: "Los niños mexicanos que traen los coyotes para
pasar separados de sus padres son traficados, revendidos y
nuevamente vueltos a vender. Es mercancía reciclable para
los tratantes con muchas ganancias.
"Esos niños están solos, no hay quién los reclame. Sus
padres indocumentados se internaron en Estados Unidos.
Son los niños perdidos, los niños invisibles, porque no ha
habido una instancia gubernamental estadunidense que se
dedique a hacer un censo sobre el número de menores que
están en las decenas de albergues que existen".
Rodríguez hace una advertencia: "Hay que alertar a la
comunidad, tenemos que educar a la población para que
sepa qué es el delito de trata. Hay que ir a las escuelas, hablar
con los padres de familia, hacer algo para detener esto. El
gobierno mexicano tiene que empezar a actuar ya". ¶
Sanjuana Martínez
Periodista
www.sanjuanamartinez.comwww.elboomeran.com
"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.