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Helen Maran

Eilat - Negev

I S R A E L

Nací en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, el 12 de septiembre de 1953. Estudié mi bachillerato, especializándome en pedagogía y psicología. Continué mis estudios durante otros 3 años en la Universidad de Derecho y Ciencias Sociales de la ciudad de Buenos Aires. Como profesora de meditación y control mental trabajé en
el Teatro Municipal San Martín, de la ciudad de Buenos Aires, en talleres de autoestima, ansiedad, terapias de la risa y técnicas de autoayuda.
En el año 1989 hice "aliá" a Israel con mi familia, radicándonos en la ciudad de Eilat, ubicada en el desierto del Negev, al sur del país. Trabajé durante los primeros años en mi jardín de infantes, con niños de 1 a 3 años y también como profesora de Meditación y Control Mental, trabajando con C.A.P.A.
(Corrector Anímico por Automensaje) y la meditación programada.
En el año 1997 mi vida cambia drásticamente al adquirir una enfermedad grave, rara, complicada y crónica. Mi primera crisis severa de esta neuropatía senso-motora me postra durante dos años, dejándome completamente incapacitada para trabajar y con escasas posibilidades de movilidad.
Empieza entonces una etapa que durará hasta la actualidad, caracterizada por mis ganas de vivir con dignidad y no sólo sobrevivir sin esperanzas, dedicándome desde entonces, en forma permanente, a técnicas de rehabilitación, natación y fisioterapia; para evitar sufrir la pérdida total de los músculos, agregada al daño ya producido en los nervios.
Empiezo a dedicarme a ayudar a gente de más de 60 años con graves enfermedades, trabajando con ellos al lado del mar en meditaciones programadas.
En los últimos años decidí que debía llegar a más gente, intentando ayudar a través del Internet.
Me ocupa y me preocupa la problemática del mundo actual, me considero una persona comprometida con los niños y con la juventud, en contra de la marginalidad, las diferencias y el racismo.
Estudiosa de las enfermedades, investigo , qué las provocan y cómo pueden ser mejoradas o curadas.
Investigo varias religiones y corrientes religiosas y espirituales, creo en la meditación y sus frutos, practico la meditación Vipassana y con asiduidad asisto a sus centros ubicados en el desierto del Negev.
Investigo también las energías, la forma de cargarnos con ellas, y sus valores curativos.
Comprometida con causas perdidas, amo la vida en toda la extensión de la palabra y lucho por ella.
Soñadora por
excelencia, pienso que "al mundo hay que hacerlo al andar y a la vida hay que vivirla pisándola, fundiéndola con ganas, a cada paso". Como decía la Madre Teresa: "cuando no puedes caminar toma un bastón"; y como yo ya no puedo con el bastón, agarro mis muletas canadienses y me muevo con ellas, con la misma alegría que si estuviese esquiando en la más grande de las montañas suizas.
Espero que todos en este blog encuentren una amiga en mí, que sepa escuchar sus problemas, a veces, enseñarles algo y por supuesto, que aprenda mucho de ustedes. Sepan que es un honor para mi, que me estén leyendo, dejando marcado su paso por este sitio. Desde ya, muchas gracias y espero de todo corazón, no defraudarlos.


Helen Maran

" NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE ".

CUANDO SEAS INMUNE A LAS OPINIONES Y LOS ACTOS DE LOS DEMÁS, DEJARÁS DE SER LA VÍCTIMA DE UN SUFRIMIENTO INNECESARIO


Queridos amigos, sean bienvenidos a mi casa. Como pueden ver éste es un lugar sin publicidad, sin música y donde aparecen publicados escritos y figuras de protección, mandalas y distintos signos energéticos que no fueron elegidos al azar. Todo el contexto tiene un único sentido y es que todos se sientan bien, iluminados y energizados espiritualmente. 
Los invito a descargar libros gratuitos y a leer escritos espirituales, meditaciones y ejercicios de purificación, técnicas de abrazoterapia (también con arboles); técnica de autoestima y antiestrés y todo tipo de escritos relacionados con filosofía, psicología y auto ayuda, como así también técnicas de autosuperación como C.A.P.A. (corrector anímico por automensaje) y una nueva técnica de meditación llamada MEDIMENTE que se puede descargar en capítulos debido a que el libro no está aún terminado. A todo el material mencionado se puede acceder sobre el lado derecho del blog (side-bar). Espero que encuentren aquí un lugar tranquilo donde sin estrés ni ruidos molestos puedan encontrarse con ustedes mismos y energizar su aura y su alma. Muchas gracias a todos por estar aquí.
Un abrazo desde la luz.
Helen.

ANTES DE VESTIR TU CUERPO DE BLANCO ILUMINA TU ALMA.

martes, noviembre 10

"Cómo Salirte del Camino y Aun Así Llegar a tu Destino"




Te va a suceder. Puedes esperarlo. Quieras o no, es parte del proceso. Y es importante aceptarlo, para que puedas optimizar tu progreso.

¿A qué me refiero? A que te vas a salir del camino. Te vas a desviar. Y eso está bien.

Te lo muestro con una de mis metáforas favoritas: el vuelo de un avión entre dos puntos.

¿Sabías que un avión, una vez que despega y hasta que aterriza, va a pasar 95% del tiempo fuera de rumbo? El piloto, antes de salir, prepara el vuelo y define un plan con la intención de desplazarse de manera óptima entre origen y destino.

El plan de vuelo marca con precisión una ruta aérea a seguir. Pero es sólo eso, un expectativa. La realidad del proceso es otra. Desde que el avión despega, digamos que de la ciudad de Caracas, hasta que aterriza en Miami, por ejemplo, el piloto va a encontrar que se desvía constantemente del camino ideal que se ha propuesto.

Resulta que viene un viento que no se había previsto y éste empuja a la nave. El avión comienza a desviarse de la línea recta virtualmente trazada en el aire. Unos kilómetros más adelante, un cambio de presión atmosférica induce otras variaciones en la trayectoria. Así y constantemente durante el trayecto del vuelo, el avión se mueve y se sale de curso.

¿Cómo es que una nave que pasa el 95% del tiempo fuera de curso logra aterrizar, tres horas después en nuestro ejemplo, exactamente en el destino que había determinado?

¿Qué le permite al avión “dar en el blanco” aun cuando no logra mantenerse por mucho tiempo en su línea de vuelo?

Una de las claves: corregir. Constantemente el piloto, o la computadora de vuelo, están corriendo el curso. Pero ¿qué les permite corregir? No puedes hacer nada ante lo que no eres consciente. Sólo puedes enderezar aquello que te das cuenta que está desviado.

Pero la toma de consciencia es el resultado de un proceso de pensamiento previo: la evaluación entre el plan y los hechos.


Volvamos al avión. Recapitulemos el proceso. El piloto diseña su plan de vuelo. El avión despega y prontamente comienza a desviarse por impredecibles situaciones. Rápidamente el piloto o su computadora se dan cuenta de la desviación, gracias a que con cierta frecuencia están comparando el plan con la trayectoria real. Inmediatamente se hace la corrección para reincorporar la nave a la ruta ideal. Ese proceso se repite cientos o miles de veces hasta que se aterriza justo donde se quería.

El proceso incluye:

Ӣ Clarificar el destino al que se desea llegar y planificar la mejor ruta para alcanzarlo.

Ӣ Comenzar a ejecutar el plan.

Ӣ Evaluar constantemente para detectar desviaciones.

Ӣ Corregir de inmediato.

Ӣ Seguir ejecutando el plan.

”¢ Perseverar con la evaluación, corrección y ejecución del plan hasta alcanzar el destino.

De aquí podemos puntualizar varias claves:

Las desviaciones se anticipan. Son esperadas y aceptadas como parte natural del proceso. Por esto mismo, la evaluación es continua y frecuente.

¿Te imaginas que la computadora de vuelo esté desconectada y que el piloto se ponga a hablar con el co-piloto para, dos horas después, de pronto sentir curiosidad por su posición actual? Un par de horas después lo que comenzó como una simple desviación de un grado ahora representa cientos o miles de kilómetros de desviación. Dos horas después puede ser tarde para intentar corregir.

Por esto, la evaluación no es fortuita ni aleatoria, sino una parte integral de la estrategia. Cada minuto—y quizá varias veces por segundo cuando es la computadora la que se encarga de eso—se está comparando la trayectoria actual con la planificada. Cuando una desviación es detectada el piloto no entra en pánico. Ni comienza a juzgarse como un mal piloto. Ni hace que su autoestima se desmorone porque no es capaz de mantener a la nave en una línea recta perfecta. Sin juicio y sin angustia, simplemente ejecuta las acciones correctivas.

Traslademos esto a tu vida. Sea una meta de negocio o relacionada con tu desarrollo profesional o personal, hay varios aprendizajes que podemos puntualizar tomados de metáfora del avión. Específicamente:

Anticipa las desviaciones. Van a suceder cosas. Y cuando más creas que lo tienes todo controlado, lo inesperado va a surgir: te cancelan la reunión, te encuentras en medio del tráfico, te descubres repitiendo el hábito que has prometido abandonar, te sientes con la energía por debajo de lo que querías sentir. En este sentido, no te castigues. No pongas en tela de juicio tu capacidad. Simplemente, la desviación es parte del proceso.

Evalúa con la frecuencia necesaria para mantener tu eficacia. Muchas personas y organizaciones tienen el peor plan de todos para alcanzar sus metas: una vez que fijan el objetivo comienzan a trabajar pero evalúan su progreso cuando ya ha pasado demasiado tiempo.

Por ejemplo: te fijaste una meta a final de año (típicas de esa época se frasean como “En enero comienzo…”, “En enero dejo…”, “En enero arranco…”), pero ¿cuándo es que vuelves a revisar si lo has logrado o no? ¡El próximo diciembre! Ya se fue un año. La desviación es ya demasiado grande. Lo que te queda es volver a incluir la meta en el plan para el próximo calendario.

Imagina si, en vez de evaluar una vez al año, te tomas el tiempo para reflexionar sobre tu desempeño y tu acercamiento o distanciamiento a tus objetivos una vez al mes. Logras multiplicar por doce las probabilidades de tu éxito. ¿Y si emprendes el hábito de revisarte una vez a la semana? ¡Ahora tienes 52 veces más chance de alcanzar tu destino!

No sé si te habrás dado cuenta de lo siguiente. La metáfora del avión incluye, para mí, una extraordinaria y liberadora noticia:

Para lograr el éxito no hace falta que seas perfecto. Tu éxito lo que requiere de ti es que te adueñes del proceso de logro con consciencia y constancia.

¿Cómo salirte del camino y aun así llegar a tu destino? Evaluando y corrigiendo continuamente. No dejando tu éxito a la suerte. Sino adueñándote del proceso que implica estar encima de tu desempeño. Sin juicio. Aceptando el error, la desviación y el encuentro con lo inesperado. Pero haciéndote responsable por lo que te toca: perseverar con inteligencia hasta triunfar.

Artículo escrito por Leo Alcalá.gracias.


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gran razón tiene el articulo, cuantas veces nos vamos de rumbo y pensamos en no llegar , en tardar demaciado, gracias, saludos como siempre desde Mexico.

José Ignacio dijo...

Para el navegante la brújula es una herramienta fundamental.
La brújula le sitúa e indica hacia donde se encuentra el norte.
Disponer de un norte de referencia es necesario para realizar una navegación, (aérea, por mar..)
Opino que en muchos casos nos falta situar el norte de nuestra vida.
En gestión ( otra forma de efectuar un recorrido) una cosa es tener una idea y otra es poner la idea en un calendario y marcar los objetivos. A esta segunda acción se le denomina proyecto.
Todo proyecto requiere de cuatro fases: Planificación, actuación, evaluación y ajuste de objetivos.
¿Tenemos un proyecto de vida?
Si lo tenemos, como dices muy bien, es necesario corregir.
En algunos casos es posible que el proceso de gestión nos lleva a modificar los objetivos, es decir, modificar el norte.
Con cariño.

Helen Maran dijo...

gracias queridos amigos por tan buenos comentarios.

Fernando dijo...

En efecto, creo que el error, la desviación, la caída, es parte del camino de la vida. Conocerlo es poder llegar al destino, como el piloto del avión; desconocerlo o querer ignorarlo es causa de muchos disgustos y pérdidas irreparables de vida, de tiempo de vida.
Un abrazo, Helen.