
Profundizando en los mecanismos de defensa:
Los mecanismos de defensa o represión -según Daniel Goleman- son, en esencia, trucos de la atención a los que recurrimos para evitar el dolor. Son formas en que la mente es capaz de evitar que pensamientos y recuerdos dolorosos pasen al área de la conciencia. Sean cuales fueren las características específicas de las defensas, todas ellas comparten la misma finalidad y el mismo objetivo: constituyen dispositivos cognoscitivos para modificar y distorsionar la realidad a fin de evitar el sufrimiento.
Nuestras defensas más utilizadas suelen convertirse en maniobras mentales habituales. Lo que funcionó bien en momentos críticos, lo que mantuvo la angustia bajo control y con resultados positivos, probablemente será aplicado de nuevo. Una defensa exitosa se convierte en un hábito, y el hábito modela el estilo de actuación de una persona. Convertirse en adepto a ese tipo de estrategias significa que cultivamos ciertas partes de nuestra experiencia mientras que bloqueamos otras. Fijamos fronteras al espectro de nuestros pensamientos y sentimientos, limitamos nuestra libertad de percepción y de acción a fin de sentirnos tranquilos.
“Existe la creencia habitual de que las defensas y las neurosis aparecen como consecuencia de un único e intenso trauma. Pero la experiencia clínica nos dice que el estilo defensivo se aprende en forma gradual y que es el resultado de encuentros reiterados a través del tiempo”, afirma Goleman. A través de microsucesos -situaciones o escenas que se repiten numerosas veces-, el niño aprende una serie de determinados esquemas y de maniobras de defensa, en las que confiará cada vez que sienta angustia ante el peligro.
“Los esquemas de atención que se aprenden en la infancia se autoperpetúan: Una vez que se ha aprendido a esperar una determinada amenaza, el individuo está predispuesto a buscarla, encontrarla y confrontarla...o a apartar la mirada y evitarla.”
A continuación veamos un resumen de las características de las distintas formas de defensa más comunes, según el libro ‘La Psicología del Autoengaño’ de Daniel Goleman:
REPRESION : (Tapa, reprime, olvida y se olvida que ha olvidado) “Freud llamó ‘represión’ a la simple defensa de mantener un pensamiento, un impulso o un recuerdo al margen de la conciencia. Se le agrega a ello el hecho de que la persona no recuerda haber hecho este proceso, lo ignora en forma consciente, lo ha ‘olvidado’. A pesar de que los esquemas para esta información permanecen en la memoria subconsciente, no pueden ser fácilmente recuperados. Una vez que entra en acción el mecanismo de la represión, el hecho de que la información ha sido reprimida se olvida, y por lo tanto, ni siquiera se intenta recordarla. Los grandes candidatos a ser reprimidos son los deseos sexuales inaceptables, los impulsos agresivos, fantasías y sentimientos avergonzantes y, sobre todo, recuerdos profundamente perturbadores”. (Eneatipos 1 y 2)
NEGACION (Transforma lo que ES, en algo que NO ES. Por ejemplo ‘Lo odio’ en ‘No lo odio’) “La negación es, como su nombre lo indica, el acto de negarse a aceptar las cosas tal como realmente son. Si bien no se borra de la conciencia todo el hecho, como sucede en el caso de la represión, los hechos son reacomodados para enturbiar la realidad. El máximo exponente de la negación a nivel grupal puede ocurrir en lo que se denomina el ‘juego de la familia feliz’: Cuanto más dolorosos sean los secretos que una familia guarda para sí, mayor es la probabilidad de que recurra a estratagemas de negación para mantener una cierta apariencia de estabilidad. La culpa, la verguenza y el temor son los orígenes más importantes de esta confabulación, esto los induce a inventar, alegremente, coartadas para los más horrendos abusos (incluidos incestos, agresiones físicas, etc) y así distorsionar su percepción de una evidente falla familiar. La negación se ocupa de desmentir que sucede algo anormal, o en todo caso, que solo fué un desliz que no se volverá a repetir. De esta forma los secretos más tristes se desarrollan bajo un manto de niebla generado por este tipo de defensa mencionado. Hay un trueque atención-angustia. El autoengaño mantiene la angustia a raya ”. (Eneatipo 8)
REVERSION: (Transforma lo que ES, en lo OPUESTO a lo que es. Por ejemplo ‘Lo odio’ se convierte en ‘Lo amo’) “La reversión va un paso más allá de la negación. El hecho es negado y a continuación transformado en su opuesto. La reversión es una forma práctica de depurar impulsos incontrolables. El impulso a ser sucio es transformado en una obsesión por la limpieza, la ira cambia por un exagerado impulso de nutrir y proteger.”
PROYECCION (Lo que está adentro de uno, lo trasladamos y reflejamos como que en realidad está adentro del otro) Cuando los sentimientos se convierten en una carga demasiado pesada, la mente los puede manejar a distancia. Una forma de distanciarse de los propios sentimientos es hacer de cuenta que no son propios, sino ajenos. La fórmula para la proyección de los sentimientos propios en un tercero incluye dos etapas: la negación y la expulsión. Primero, el sentimiento, la idea o el impulso que provocan angustia es negado y bloqueado frente a la conciencia. Después el individuo expulsa esos sentimientos, los localiza en otro: mi ira hacia el otro desaparece para ser sustituida, misteriosamente, por su ira hacia mí. Una vez expulsada y localizada en otra persona, la parte del yo proyectada se puede enfrentar como si fuera algo totalmente extraño que, sin embargo, conlleva una gran similitud con el original olvidado. Al igual que en la reversión, la proyección transforma los datos negados y transferidos al inconsciente. Una vez modificados, esos datos vuelven a la conciencia. (Eneatipo 6)
AISLAMIENTO (Hechos, sucesos, recuerdos SIN sentimientos) El aislamiento es una supresión parcial de la experiencia, una seminegación. No se reprime un hecho desagradable, sino que se suprimen los sentimientos que el mismo genera. De esa manera, los detalles pueden permanecer en la conciencia, pero despojados de su connotación repugnante. La atención se concentra en los hechos y anula todos los sentimientos relacionados con él. El resultado es una versión suavizada de esa experiencia, en la cual los hechos no se alteran pero carecen de cualquier tipo de sentimientos concomitantes. El sentimiento negativo desaparece de la atención y pasa al inconsciente, mientras que el hecho en sí ingresa a la conciencia. (Eneatipos 5 y 9)
RACIONALIZACION (Me invento una historia sustituta) La racionalización, una de las estrategias más frecuentes, permite la negación de los verdaderos motivos ‘tapando’ los impulsos negativos con un manto de racionalidad. Con una técnica similar a la del aislamiento, la atención se concentra en los hechos pero bloquea los verdaderos impulsos que hay detrás de ellos y los sustituye por otros. (“Esto lo hago por tu propio bien’) La racionalización es una mentira tan pulida y refinada, que es posible hacerla creíble para uno mismo y para los demás sin pestañear. Es una defensa que incluye la convincente creación de excusas y coartadas, donde los verdaderos motivos son separados del hecho y sustituidos por otros más aceptables. (Eneatipo 7)
SUBLIMACION (Sustituyo lo amenazante por lo inofensivo) A través de la sublimación se satisface, indirectamente, un impulso inaceptable, para derivarlo hacia un objeto socialmente aceptable. La sublimación permite la canalización de los instintos en lugar de reprimirlos, como sucede en las formas de defensa más neuróticas. Los impulsos son reconocidos, aunque en forma modificada. (el grito se disfraza de canción). Freud afirmó que la sublimación es el gran civilizador, la fuerza que hace que la humanidad se mantenga dentro de un marco manejable y que posibilite el progreso del hombre. En esta defensa se niega un estado real de la situación, el cual pasa al inconsciente antes de llegar al consciente. En el inconsciente, esta información puede ser maquillada de diversas maneras, depurando la naturaleza del impulso y su verdadero objeto. (Eneatipo 4)
DESATENCION SELECTIVA (No veo lo que no me agrada) La desatención selectiva borra de la experiencia aquellos elementos que pueden resultar inquietantes si se llegara a tomar conciencia de ellos. A través de mini-negaciones, dice Sullivan, “el individuo simplemente no percibe una infinidad de detalles más o menos significativos de la vida”. Pasan como a través de un filtro, una parte de lo que se percibe es borrado antes de llegar a la conciencia. La absoluta simplicidad de la desatención selectiva - y su omnipresencia en la vida diaria- la caracteriza probablemente como la más común de las defensas genéricas.
AUTOMATISMO (No tomo nota de lo que hago, no lo percibo o registro en conexión con mi ser interior y mis verdaderos deseos) Muchos de nuestros actos son realizados automáticamente, al margen de nuestra conciencia. Algunas de estas actividades automatizadas encubren elementos de nuestra experiencia que podrían llegar a generar sensaciones de incomodidad si tomáramos plena conciencia de nuestros motivos y objetivos para realizar lo que estamos haciendo. El sitio de defensa principal se encuentra ubicado en el filtro, al igual que en la desatención selectiva. En el automatismo se agrega que la desatención se extiende a nuestros actos, a la respuesta que uno pone de manifiesto. (Eneatipo 3)
“Las defensas -nuestro bastión contra la información dolorosa- operan en una zona de penumbra, más allá de los límites de la percepción consciente. La mayoría de las veces no somos conscientes de sus procedimientos y nos constituimos en destinatarios de la versión de la realidad que esas defensas permiten hacer llegar a nuestra percepción consciente. La capacidad de detectar el accionar de esas defensas IN VIVO es una empresa muy difícil. Si bien, en ocasiones, el individuo puede darse cuenta de que, en un momento u otro, ha utilizado esas defensas, si no recurrimos a un análisis de nuestros comportamientos, a un condicionamiento especial de apertura, nuestros mecanismos de autoengaño son, básicamente impenetrables e imperceptibles por nosotros mismos”.
“Sin darse cuenta, uno empieza a deformar los hechos para adecuarlos a las teorías, en lugar de elaborar teorías que se adecuen a los hechos” Arthur Conan Doyle
Gracias Abelia.

"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.